¿Qué te dice tu menstruación?

Quizá este post te sorprenda. Quizá cuando acabes de leerlo tengas la misma sensación que tuve yo hace tiempo… y es que no estamos acostumbradas a mirar más allá de nuestra menstruación como sangre que cae y mancha, que incomoda y que queremos que pase rápido por nuestro cuerpo para volver a sentirnos limpias.

La primera vez que toqué mi sangre, la primera vez que la observé, que miré más allá de su color y le pregunté qué había venido a contarme en este nuevo ciclo me sentí extraña. No estaba cómoda, para nada. Me sentía sucia, rara, y casi estúpida. Pero aún así lo hice. La toqué, simplemente dejé que fluyera por mi cuerpo y saliera para ver qué hacía allí para mí.

Y así me empecé a comunicar con una parte de mi que no conocía, que me había negado a mí misma, que no quería conocer por miedo, por educación, por desconocimiento… y que ahora llamaba a mi puerta sagrada y me contaba cosas. Me contaba de mis miedos pasados, de cómo había vivido mi ciclo y me contaba cómo me sentía por dentro. Desde entonces ha pasado algún tiempo y en cada ciclo suelo mirar más allá de la sangre, de su color, de lo que lleva impreso en nuestra cultura y nuestra memoria. A veces le pregunto qué quiere decirme y dejo que me cuente. Si puedo, simplemente la dejo fluir sobre un papel y luego lo doblo en cuatro y dejo que seque. Al secarse aparecen formas, dibujos, que me llegan e interpreto. Otras veces me conecto con mi cuerpo y miro como está, si está tenso o apretado, si me duele o no, si tengo más presión en la zona del útero o está suelto y blando. Dejo que mi cuerpo me hable de cómo hemos pasado ese ciclo juntos… y así me Re-conozco de nuevo.

A veces lloro. Últimamente he llorado bastante durante mi menstruación. No hay un motivo (siempre hay más de uno). Sin más el llanto asoma y me libera como en una catarsis que me ayuda abrir el pecho y respirar y me conecta con sombras escondidas que siempre aparecen cuando la anciana asoma.

La menstruación se ha convertido para mí en un canal más de conexión conmigo, con mi interior, con partes de mi que aparecen y se esconden en un baile en el que a veces pierdo el pie y caigo y vuelta a empezar y a veces bailo sin cesar hasta el amanecer

Y tu, ¿sabes qué quiere decirte tu menstruación?

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