¿Qué te dice tu menstruación?

Quizá este post te sorprenda. Quizá cuando acabes de leerlo tengas la misma sensación que tuve yo hace tiempo… y es que no estamos acostumbradas a mirar más allá de nuestra menstruación como sangre que cae y mancha, que incomoda y que queremos que pase rápido por nuestro cuerpo para volver a sentirnos limpias.

La primera vez que toqué mi sangre, la primera vez que la observé, que miré más allá de su color y le pregunté qué había venido a contarme en este nuevo ciclo me sentí extraña. No estaba cómoda, para nada. Me sentía sucia, rara, y casi estúpida. Pero aún así lo hice. La toqué, simplemente dejé que fluyera por mi cuerpo y saliera para ver qué hacía allí para mí.

Y así me empecé a comunicar con una parte de mi que no conocía, que me había negado a mí misma, que no quería conocer por miedo, por educación, por desconocimiento… y que ahora llamaba a mi puerta sagrada y me contaba cosas. Me contaba de mis miedos pasados, de cómo había vivido mi ciclo y me contaba cómo me sentía por dentro. Desde entonces ha pasado algún tiempo y en cada ciclo suelo mirar más allá de la sangre, de su color, de lo que lleva impreso en nuestra cultura y nuestra memoria. A veces le pregunto qué quiere decirme y dejo que me cuente. Si puedo, simplemente la dejo fluir sobre un papel y luego lo doblo en cuatro y dejo que seque. Al secarse aparecen formas, dibujos, que me llegan e interpreto. Otras veces me conecto con mi cuerpo y miro como está, si está tenso o apretado, si me duele o no, si tengo más presión en la zona del útero o está suelto y blando. Dejo que mi cuerpo me hable de cómo hemos pasado ese ciclo juntos… y así me Re-conozco de nuevo.

A veces lloro. Últimamente he llorado bastante durante mi menstruación. No hay un motivo (siempre hay más de uno). Sin más el llanto asoma y me libera como en una catarsis que me ayuda abrir el pecho y respirar y me conecta con sombras escondidas que siempre aparecen cuando la anciana asoma.

La menstruación se ha convertido para mí en un canal más de conexión conmigo, con mi interior, con partes de mi que aparecen y se esconden en un baile en el que a veces pierdo el pie y caigo y vuelta a empezar y a veces bailo sin cesar hasta el amanecer

Y tu, ¿sabes qué quiere decirte tu menstruación?

Autocuidados en fase menstrual (by Rut Álvarez, de Cuídate Mamá)

¿Sabes cómo deberías cuidarte durante tu fase menstrual? Seguramente ni te lo habías planteado. O quizá ahora que estas siendo más consciente de la importancia de la ciclicidad femenina es cuando te vienen muchas preguntas y dudas.

Si te digo la verdad, ahora es cuando estoy auto-descubriéndome a través de mis ciclos. Cuando me estoy dando cuenta (y esto te sonara mucho porque seguro que te pasa a ti también) de que soy cíclica, que soy lunática.

Porque eso es lo que siempre me habían dicho desde pequeña; que era cambiante, que era una lunática, y lo he tomado siempre como algo malo, negativo en mí.

Después de mi maternidad todo han sido cambios en mi yo interno, en mi re-conexión, aceptando que tenemos un gran potencial al ser cíclicas, si sabemos cómo utilizar cada una de estas fases de manera positiva. Así que, gracias a muchas mujeres maravillosas que han aparecido en mi camino, entre ellas Irene Álvarez, estoy poniendo en práctica mi forma de cuidarme en cada uno de mis ciclos.

¿Cómo no me di cuenta antes?

Mi especialidad es el auto-cuidado, así que me pregunté:

¿Qué es lo que debemos hacer para mimarnos y auto-cuidarnos en cada uno de nuestros ciclos femeninos?

Y hoy te contaré sobre una de las fases en la cual siempre miramos hacia otro lado, de la que ni siquiera nos contaron y que hemos llevado como una carga pesada.

Hoy vamos a cambiar ese chip, vamos a dar gracias por ella, y vamos a mimarnos de estas maneras que te cuento ahora.

Pero antes quiero que identifiques tu estado después en tu ciclo menstrual:

¿Te sientes cansada? ¿Con poca energía? …Esto se debe a una sencilla razón:

DESCANSO

En el ciclo menstrual debemos crear actos de auto-cuidado de descanso, para así no arrastrar ese cansancio a lo largo de los demás ciclos. Por eso muchas veces nos cuesta tanto afrontar muchas cosas.

¿Por qué?

Porque en esta fase estamos

A nivel emocional

  • Mas desapegadas,
  • Más sensibles,
  • Pero más sabias, con un nivel de consciencia más profundo
  • Podríamos decir que estamos más introvertidas, más hacia dentro

En lo físico estamos…

  • Mas hinchadas,
  • Nos apetece utilizar ropa cómoda y holgada
  • Tenemos más hambre.

ESCÚCHATE

Nuestro cuerpo nos pide algo a gritos, pero nos han enseñado a no escucharlo, a ignorarlo y pasar cada etapa como buenamente se puede.

Y te digo que tenemos que hacer un cambio, pero sobre todo de mentalidad, darnos cuenta de el gran potencial que tiene conocernos, escuchar a nuestro cuerpo y darle lo que necesita en cada momento.

Porque si hacemos esto te sentirás mejor, no sentirás que estas forzando las cosas, a veces vamos como con una carga pesada sin saber porque, y nos cuesta todo más de lo normal.

Por eso es importante Descansar en la fase menstrual, que es cuando nos apetece estar más tranquilitas, inmersas en nuestros pensamientos. Y eso nos prepara para coger con fuerza el siguiente ciclo.  Esa es la razón de que a veces notes agotamiento en la fase pre-ovulatoria, porque no te diste en la fase menstrual lo que tu cuerpo necesitaba. Así que quiero que te mimes y que te auto-cuides en la fase menstrual y voy a darte varias ideas para que lo hagas en el ciclo menstrual.

Ideas de Auto-cuidados en nuestro ciclo menstrual

1-Desayuna tranquila

Disfruta del silencio. Busca ese momento para disfrutar de ello y aprovecha para tener una libreta y un boli, y escribir lo que te apetezca en ese momento. La fase menstrual nos suele dar mensajes a menudo en momentos de quietud

Yo, personalmente, en mi última menstrual he sido consciente de cómo utilizar las habilidades que tenemos en este ciclo y me he dedicado a escribir cosas que tenía que hacer para el blog y que suponían un trabajo más profundo.

Escribir es una gran terapia, ya que pone en orden muchos sentimientos y emociones que tenemos y no sabemos de dónde salen o como gestionar, nos ayuda a poner en orden nuestros pensamientos, a liberarnos.

2-Baño de pies o pedicura, ¡como tú quieras!

Para sentirnos más relajadas. Te propongo por ejemplo un barreño, agua con un poco de gel y meter los pies en el agua calentita, y …a relajarse.

Si te gusta leer, como a mí, lee. Si no, pon en el móvil música relajante y a disfrutar del momento, ¡Tu momento!

3-Masaje de Pies

Después de lo anterior, aprovecha para masajearte los pies. Un gustazo, y te libera bastante tensión de la zona. ¡¡O puedes aprovechar para que te mimen!! Pídele a tu marido o pareja que te dé un masajito. Disfrutaréis de un momento juntos y tu sentirás que te cuidan

4-Activa la circulación

Otra cosa que hago desde siempre es terminar la ducha con agua fría. Si, tal vez creerás que estoy loca, pero no, no lo hago por todo el cuerpo, solo en las piernas. Con esto ayudamos a que mejore la circulación y nos sintamos más ligeras

5-Duerme

Descansa y duerme lo que te pida el cuerpo. Olvídate de si hay que fregar platos, eso estará allí cuando vuelvas, ¿o no? Quién sabe……

Ponte una peli, tu serie favorita y disfruta de tu momento.

Estas son solo algunas ideas, pero una forma de identificar qué es lo que necesitas en tu ciclo menstrual es preguntarte:

¿Qué actos de auto-cuidado me hacen sentir bien en mi ciclo menstrual?

Y ve a por ellos. Planifica eso que tanto te apetece hacer para cuidarte y ¡hazlo!

¡Veras que cambio!

LA IMPORTANCIA DE ESCUCHARTE

Escucharte y conocer tus ciclos es un autodescubriento maravilloso que te libera y te abre la puerta para saber cómo utilizar esas habilidades que cada una de nosotras tenemos en cada ciclo y en cada momento.

Yo todavía estoy en el comienzo, con mi maravillosa Irene Álvarez, y te puedo asegurar que va a ser un antes y un después en ti. Para mí ya lo está siendo.

Como bien dice Miranda Gray, autora de “Luna Roja”

“El ciclo menstrual puede ser una maravillosa fuerza positiva en nuestra vida como mujeres”

(Miranda Gray, autora de “Luna Roja”)

Está en ti si quieres o no hacer de ello esa fuerza positiva en tu vida.

Gracias Irene por contar conmigo en este maravilloso proyecto que está ayudando a tantas mujeres a transformar sus vidas.

¿Quieres que te ayude a empezar a cuidarte? ¿No sabes cómo empezar a hacerlo? ¿Crees que con tus hijos no se puede?

Si necesitas ese empujón después de la maternidad para sentirte bien contigo misma y disfrutar de la crianza de tus hijos y además cuidarte con ellos

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a la comunidad de las mamas que quieren cuidarse con sus hijos, además de recibirás regalos y recursos para ello.

RUT ÁLVAREZ:

Soy Rut Álvarez autora del blog www.ciudatemama.com y me apasionan mis hijos. Tengo un hijo de 9 años y una niña de 2 añitos. Gracias a ellos siempre estoy en modo Kaizen (mejora continua).

Y he aprendido gracias a mi propia experiencia que me encanta disfrutar de mí misma pues cada cambio bueno o malo los considero oportunidades para seguir creciendo y avanzando.

Por eso me considero una facilitadora de cambios ya que Ayudo a mamas a encontrar su propia formula de Bien-estar para sentirse bien con ellas mismas y disfrutar de la crianza de sus hijos.

 

¿Estas segura de que es ira lo que sientes?

Estas en premestrual. Todo te molesta. Estas enfadada. Nada te sienta bien. Y alguien te dice “es que estás de mala leche”… ¿de verdad estás de mala leche? Te lo pregunto porque la tristeza tiene la maldita manía de disfrazarse de mala ostia y nos hace estar enfadadas y querer lanzar la vajilla por la ventana cuando lo que pedimos a gritos es un abrazo.

Somos especialistas en sonreír cuando estamos rotas por dentro, cuando hemos pospuestos los duelos que debíamos haber hecho hace tiempo, cuando no nos hemos dado espacio para llorar y sentir lo que queríamos sentir, y entonces llega ella, la hechicera y nos da donde más nos duele. Y nos lleva a la ira con la facilidad con la que seduces a un niño con chocolate.

Entonces es cuando nos ponemos el traje y nos convertimos en la mala de la película, cuando en realidad somos la heroína, cansada de luchar, de posponer, de sonreír y dialogar y ser diplomática. Y espada en mano vamos dando golpes a diestro y siniestro cuando en realidad querríamos desabrochar el peto y a pecho descubierto pedir un abrazo y admitir que estamos exhaustas, que no entendemos qué nos pasa, que simplemente hoy no es un buen día y con un abrazo y una palabra amable, un café, una charla de amigas o un beso, todo iría mejor. Pero alguien nos dijo, aprendimos no sabemos cuándo ni de quien, que debíamos estar enfadadas. Y nuestra hechicera se rebela y nos golpea más fuerte.

Y así, deseamos que pase pronto, casi de puntillas, sin hacer mucho ruido, sin prestarle mucha atención, para que no vuelvan a volar los platos rotos por el salón.

Pues. ¿sabes una cosa? La próxima vez que estés muy enfadada, que sientas que quieres romper algo, que te sientas acorralada por lo mismo de siempre, quítale el disfraz a tu tristeza y déjala salir. Deja que tome el aire, que te envuelva y que te haga llorar, porque solo entonces comprenderás del todo quien es y qué a venido a decirte.

Conoce las señales de tu ciclo

Una de las preguntas que más me hacéis cuando comenzáis en esto del auto conocimiento y el ciclo menstrual es ¿cómo reconozco cada fase del ciclo? Reconocer las señales de tu ciclo menstrual es la primera pieza del puzle. Al menos una fase la reconocemos todas, la fase menstrual. Pero, ¿y las otras? Probablemente sea algo más complicado para algunas mujeres. La ovulación es otra de las fases que a nivel físico se puede conocer ya que el flujo cambia y se vuelve pegajoso y transparente, pero no siempre lo reconocemos. Yo misma me he pasado años intentándolo para quedarme embarazada y creo que acerté por pesada más que por conocimiento, jajajaaj.

Hoy quiero contarte en qué me fijo yo para reconocer mis fases y para qué sirve reconocerlas.

Una de ellas, como ya he comentado, es fácilmente reconocible por todas ya que es en la que no hay duda, sangramos. Y cuando sangramos, estamos menstruando. Las otras tres, preovulatoria, ovulatoria y premenstrual, no siempre son reconocibles y como te comentaba en el post de la semana pasada (puedes leerlo aquí), hay pequeñas cosas que pueden ayudar.

Después de la menstrual hay un signo que para mí es inequívoco de que estoy cambiando de fase: insomnio. Si, si, justo después de querer estar en cama casi todo el día, de desear dormir en la misma medida que deseo chocolate, de repente, un día, me cuesta acostarme, me siento despierta, me despierto temprano o me desvelo con facilidad. Plin! Mi fase preovulatoria ha llegado. Y si miro en mi rueda cíclica o mi diario, suele coincidir en el día 6 o 7 de mi ciclo.

Otra de las señales que para mí es inequívoca es soñar con besos. ¡Como lo lees! Los besos, el cortejo, lo sexual… forman parte de mi fase preovulatoria y cuando sueño con ellos, es que está llamando a la puerta.

Hay otras muchas señales, como por ejemplo el cambio de flujo hacia un flujo espeso y blanco, o la dispersión y la jovialidad en forma de “quiero fiesta” que me invaden y que no me dejan concentrarme en nada que no sea divertido, lúdico o placentero. El placer forma parte de mi fase preovulatoria.

Todas esas señales hacen que ya sepa que estoy en esa fase y qué me puedo pedir a mi misma y qué no. De esa forma, puedo dar lo mejor de mí a mi entorno (pareja, hijas, familia, amigos, trabajo…) y estar alerta para mantener a raya las partes menos buenas de esta fase, que también las hay.

Por ejemplo, como sé que es una fase en la que me cuesta concentrarme pero me sale “solo” hacer listas, suelo planificar. Lista de la compra, de cosas por hacer en casa, en el trabajo,… eso me relaja y me tranquiliza. Las hago en libretas con dibujitos, o les pongo colorines, las convierto en algo divertido, algo que me “entretenga” para no dispersarme y así aprovechar el potencial de las listas en esta fase.

Las demás fases también tienen sus propias características y también tengo mis trucos, pero las iremos viendo poco a poco. Y tu, cuéntame, ¿te has fijado en tus fases? ¿las conoces? ¿sabes aprovecharlas?

 

Escucha tu música interior

música

¿No te pasa que vas en el coche o con los auriculares y escuchas una música y subes al cielo y te llenas de energía y otras te hacen sentir la melancolía y la tristeza en lo más profundo?

La música tiene ese efecto en nuestro cuerpo y nuestra mente. Nos transporta. En fracciones de segundo nos hace sentir con intensidad una emoción real que provoca un movimiento corporal.

La música tiene un efecto en nuestro cuerpo y nuestra mente. Nos hace sentir emociones que nos transportan a diferentes estados en fracciones de segundo

¿Sabías que dependiendo de en qué momento de tu ciclo te encuentres y de en qué estación y fase lunar estamos, tenemos una música interna? Si. Nuestro cuerpo se “inclina”, por así decirlo, a un ritmo u otro según en el momento del ciclo menstrual que estamos, y nos conecta con nuestro pulso interior. Cada pulso, cada ritmo, cada fase, corresponde a un arquetipo con unas características, unas fortalezas y unas debilidades. Conocerlas y aprovecharlas en nuestro trabajo o nuestra vida es un ejercicio estupendo que nos hará la cosas más sencillas.

Para empezar a conocer tu pulso interior te propongo que escuches músicas distintas durante cada fase de tu ciclo menstrual y observes con qué te conectas más fácilmente en cada momento. Puedes hacer una lista en Spotify o en YouTube o en cualquier otra plataforma que te guste. Para que te sirva de ejemplo, en mi fase preovulatoria me gustan las canciones cañeras, algo rockeras, que me ponen las pilas y me hacen tomar acción. Me gustan las canciones que me recuerdan que la Vida es diversión y que podemos conseguir aquello que nos propongamos, porque me ayudan a conectar con esa energía.

Una vez que conozcas tus gustos en cada fase de tu ciclo, puedes empezar a usar tu lista de canciones según necesites conectar con un estado u otro para aprovechar sus habilidades en cada momento.

Cómo alimentarte durante la menopausia (by Yolanda Franco)

mujer menopausiaPautas para alimentarte en la menopausia

Si ya tener la menopausia se convierte en un continuo malestar por todos los efectos secundarios que trae como sudores, mal humor, dolores menstruales o hasta el síndrome del nido, sólo faltaba que yo viniera a contarte que encima te tienes que cuidar porque sino cogerás kilos por pares sin darte apenas cuenta.

Lo que te digo es cierto, pero ¡HAKUNA MATATA!, osea, no te angusties, porque en este post te voy a dar unas pautas para alimentarte en la menopausia con las que vas a prevenir aumentar de peso y no vas a tener que esforzarte mucho para conseguirlo.

Pautas para alimentarte en la menopausia QUE NO DEBES DE SEGUIR

Irene me dijo que la sorprendiera, y creo que lo voy a conseguir, porque si hay algo a lo que no me puedo resistir es a los retos, me crezco ante ellos y doy lo mejor de mi… (Yolanda, al tema que estás descarrilando ya.. jaja)

Las siguientes pautas que te voy a contar son las que he comprobado que hacen al pie de la letra las seguidoras de mis grupos de facebook cuando llegan a mí, la mayoría cumple al menos el 80% de ellas, y claro, lo hacen mal.

Gracias a ellas he podido conocer mejor los problemas a los que se enfrentan con la menopausia y ayudarlas a combatirlos es una de mis misiones (te vuelves a descarrilar amiga Yolanda..)

Las pautas que no debes de seguir cuando estas en la menopausia son las siguientes:

  • Permanecer mucho tiempo sentada o no salir de casa en varios días

Muchas mujeres se dan a la vida del sálvame y el ganchillo por las tardes y eso…¡No puede ser!.

  • Comer lo mismo que tus hijos, sobrinos, nietos y todo lo que se mueva a tu alrededor menor de 15 años.

Si no haces el mismo ejercicio, no puedes comer lo mismo, y ya no  hablemos del tipo de comida. Los donuts, patatas fritas o hamburguesas son altamente calóricos y no te van a favorecer para nada. Puedes hacerlas para ellos, pero tu debes de comer otra cosa. (Otro debate ya sería el por qué no debes de hacerle esta comida a los jóvenes de tu casa, pero hoy ya con este tema tienes bastante para digerir)

  • Saltarte comidas o picar de más

Ni tanto ni tan calvo amiga, todo tiene que tener su término medio. El no comer no te va a hacer mantener tu peso sano o adelgazar, y picar de más… tampoco.

  • Tomar todos los medicamentos que salen en la tele

Seguro que tienes en casa algún medicamento famoso  pero créeme que no necesitas pastillas de ese tipo.  Lo de “come lo que quieras y después te tomas esto y lo quemas todo es una trola tan grande como la catedral de Burgos”

  • Coger la dieta de la vecina

Este lo he dejado el último pero es el más demandado entre mis lectoras. Muchas me vienen con “mi vecina me dejó una dieta pero a mí no me funciona” ¡LÓGICO!, es que cada mujer tiene un metabolismo distinto y una vida diferente, por lo que olvídate de pedir dietas ajenas, debes de crear tus propios menús. (Si quieres aprender te dejo mi curso CREA TU VIDA SALUDABLE)

Pautas para alimentarte en la menopausia QUE DEBES DE SEGUIR

¿Te diste cuenta? ¿Cuántas de las malas pautas anteriores sigues? Seguro que 3 de 5 son todas tuyas, y no, no soy adivina, aunque me gusta mucho todo lo holístico por eso cuando me propuso Irene escribir esta sección no pude negarme, ella es toda una luz divina. (Lo siento, me gusta hablar de mí mientras escribo, soy así, super pesada jaja)

Las pautas que debes de seguir cuando estás en la menopausia son las siguientes:

  • Moverte haciendo cualquier deporte que te guste

Caminar, andar, o nadar puede convertirse en tu aliado contra los síntomas de la menopausia, y es que aparte de servirte para bajar de peso o mantenerte, también es muy beneficioso para el estrés o la ansiedad que te hace sentir la menopausia. Tómate al menos 45 minutos de tu día en mover tu cuerpo con algo que te guste hacer.

  • Hacer una lista de la compra y preparar los menús de la semana

La mayoría de mujeres vamos a comprar con 2 fallos: Vamos sin lista de la compra y con más hambre que el perro de un cortijo. Es super importante preparar una lista de la compra y un menú cada semana para así saber qué es lo que vas a comer cada día y no preparar comida con lo que pilles porque no tienes ingredientes en ese momento.

  • No saltarte comidas o picar de más

Si los bebés comen cada 3 horas porque es lo que necesitan…¿ Por qué se pierde ese estilo de vida? ¡Volvemos loco al cuerpo con tanto cambio! Con los bebés nos lo tomamos al pie de la letra, les damos de comer cada poco tiempo y es precisamente lo que no debemos de perder, tenemos que comer mínimo 5 veces a lo largo del día, lo que haciendo cuentas sale a comer mas o menos cada 3 o 4 horas. Recomiendo hacer 3 comidas mas densas y dos tentempiés, pero eso sí, hablo de frutas o  un puñadito de frutos secos no de leche y galletas o barritas energéticas.

  • Llevar un registro de tu cuerpo

Este paso no lo hace prácticamente nadie y es un error. Debes de tomar tus medidas cada semana, para saber cómo van tus cambios de hábitos, si funcionan o si debes de mejorar algo para que consigas lo que te propones. Cuando hablo de medidas no hablo de la maldita báscula, ( si tienes una, tírala) hablo de la cinta métrica, la gran olvidada por todos, y es que enserio, a mi me hace más feliz ver que pierdo cm de grosor que kilos, porque la gente no te ve más delgada por los kilos que pierdes sino por los centímetros que te quitas de encima…

  • Sé feliz

Esta pauta la he dejado la ultima pero debe de ir la primera en tu mente, seas como seas, sé feliz, es lo único que verdaderamente importa. La felicidad no engorda.

Ahora sí, después de estas pautas para alimentarte en la menopausia voy a darte más, porque yo no estoy contenta con sólo 1000 palabras, quiero darte hechos, y por eso te he preparado una lista de alimentos recomendados y alimentos no recomendados para que vivas una menopausia totalmente plena y contenta de que sabes lo que comes para tu beneficio externo e interno.

Alimentos recomendados para tomar en la menopausia:

  • Cereales y derivados: Mucho mejor si son integrales. Hablo del arroz, la pasta o las legumbres. Tómalas al menos 4 veces a la semana.
  • Frutas y verduras: Los primeros en cualquier tipo de alimentación. Puedes tomarlas libremente y en la cantidad que quieras, excepto la fruta en la cena, eso no lo recomiendo.
  • Lácteos: Para evitar aumentar el colesterol en la menopausia, tómalos desnatados y para evitar la osteoporosis toma al menos 3 o 4 raciones diarias. Hablo de leche, yogur y quesos
  • Proteínas: Carne, pescado y huevos. Si hay que elegir frente a carne y pescado, mejor el pescado azul y 2 veces a la semana. Huevos puedes tomar a lo largo de la semana los que quieras, mejor cocidos.
  • Grasas: El aceite por excelencia que recomiendo para aliñar y cocinar es el de oliva, en él encontraremos las grasas insaturadas que necesitamos diariamente. Los frutos secos aportan también grasas insaturadas muy interesantes, ya viste que más arriba te los recomendé tomar entre horas.

Alimentos no recomendados para tomar en la menopausia:

  • Sal: No la recomiendo nunca, pero mucho menos en la menopausia porque aparte de favorecer la retención de líquidos puede colaborar en problemas de corazón que puedas tener en el futuro.
  • Alcohol y tabaco: Cuando hablo de alcohol no me refiero al vino que le vas a echar al arroz, me refiero al vino que nos solemos tomar para comer, una copita está bien pero nada más. Y con el tabaco no tengo mucho que decir, es una adicción mala para nuestro cuerpo
  • Fritangas varias: Estamos de acuerdo que unos calamares o unas patatas fritas al pie de playa con una cervecita están riquísimas, pero es un manjar que no debemos de tomar a diario, pues es una bomba de calorías que no necesitamos.

Y hasta aquí hemos llegado. Espero que estas pautas para alimentarte en la menopausia te hayan sido de gran ayuda. Si tienes cualquier duda me puedes encontrar en CÓMO ADELGAZAR COMIENDO y si quieres saber más sobre mi experiencia con la alimentación pincha en SOBRE MÍ

Madre no hay más que una (y un cuerno!)

madre
madre

El que dijo la famosa frase “Madre no hay más que una ” debió de ser un señor que no tenía ni idea de mujeres. Y lo digo con conocimiento de causa y de mi misma, que soy mujer. Una madre dice, ja! permitidme que me ría. Una no, cuatro. Cuatro madres llevo yo dentro y todas las mujeres que conozco y que se conocen un poquito. Porque no nos olvidemos que somos cíclicas y esto del ciclo es lo que tiene, que no estas siempre en la línea, así que una no, cuatro. Cuatro madres que cada una lo hace lo mejor que sabe mientras lucha consigo misma por salir a flote criando niños y no desquiciándose en el intento

Claro que cuando hablamos de MADRE, así en mayúsculas, pensamos todas en la MADRE del cordero. Esa que hace pasteles, tiene la casa limpia como una patena, es amable, cría en respeto y no grita, ni impone, ni somete a sus hijos, es feliz todo el tiempo con su estado de maternidad y…. por si fuera poco, si es “modenna”, que diría mi madre, trabaja fuera, va al gym y se mantiene en forma y…. se pone serum por las noches. Vamos, la madre que nos vendió el que dijo la frasecita de marras

Pues mira, yo vengo a contarte otra realidad. La mía y la de muchas madres que conozco, que saben que esto de la luna y la ciclicidad afecta y una pasa de la madre loca del karaoke a toda pastilla a la madre estricta casi sin darse cuenta, según exigencias del guión y según la fase en la que esté. ¿no te lo crees? Te invito a que pruebes. La próxima vez que te de por cocinar, limpiar y ordenar de manera sistemática, o por “cambiar la casa” fíjate en qué fase estas. Cuando te sientas más empática con tus hijos, más comprensiva, más “mami” observa de nuevo, cuando eches de menos tu juventud, pintarte los labios, ponerte guapa… adivinaste! observa otra vez. Cuando lo hayas hecho durante unos meses (al menos 4) podrás ver qué madre eres en cada fase

Un ejemplo personal: en mi fase preovulatoria me preocupo menos de las fichas de mi hija, de si se ducha o si se acuesta un poco más tarde. Mi madre interna está en plena adolescencia y yo me siento una madre transgresora, progre y algo rebelde e insumisa. En la fase ovulatoria suelo hacer bizcocho, con ingredientes eco porque me preocupa su salud! y por supuesto, un masaje antes de ir a la cama para que duerman bien mis angelitos. La MadreMADRE sale a relucir y me falta el delantal con volantes. En mi fase premenstrual soy una madre Grinch. Me molestan sus discusiones, sus peleas por tonterías y quiero que duerman pronto, ¿Sabes por qué? porque mi madre interna se prepara para menstruar y quiere paz, tranquilidad y poco jaleo. En la menstruación mi madre interna está en paz. El cuerpo se deshace por dentro lentamente y mi madre interna parece más una abuela, de esas que dan la cena mientras cuentan un cuento y los niños han acabado sin darse cuenta

Esas son mis madres internas

Ahora te invito a ver las tuyas. A conocerlas y mimarlas porque son parte de ti <3

Bienvenida Ostara, diosa de la Primavera

Ostara, Perséfone, Flora, Eostre…la primavera ostenta muchos nombres. Sin embargo todas ellas coinciden en celebrar la vida, el nacimiento después del invierno, el resurgir de la Tierra

Ostara es la luna creciente, el arquetipo de la doncella que despierta a la sexualidad, es nuestra fase preovulatoria. Es es símbolo de la juventud, de la adolescencia y con ella todo lo que tiene que ver con el disfrute y marcarse objetivos

Artemisa, una de mis diosas preferidas de la fase preovulatoria nos habla de enfoque. No en vano es la diosa de la caza, certera con su arco siempre. En la gran pantalla podemos recordar a Katniss Everdeen, con su arco y sus flechas, fija en lograr un objetivo o a Beatrice Prior, de la saga Divergente. Vaiana, es un gran ejemplo de Artemisa para nuestros hijos (e hijas!). Ese es el espíritu de la fase preovulatoria y es mi propuesta para celebrar Ostara

El ritual que te propongo tiene más que ver con la Artemisa de hoy que con los mitos, tiene más de mujer lider que de Diosa mítica, pero te aseguro que te conectará con esa energía interna de Diosa que todas tenemos

En primer lugar quiero dejarte claro que los rituales son especiales porque son únicos y de cada una. No es necesario que la vela sea naranja o verde o azul y si no, no se hará la “magia”. La magia es tuya! La llevas en la sangre, en tu interior, y te pertenece por derecho Divino de la Diosa que eres, de modo que conecta con esto y haz que el ritual sea tuyo y solamente tuyo

Y ahora, vamos con el ritual

Lo que vas a necesitar:

– Lápiz y papel para apuntar

– Amuleto, piedra u objeto “Totem”

– Una foto de tu “Artemisa” particular

– Una semilla de árbol o flor para plantar

Este ritual empieza desde el momento en el que vas a buscar estos objetos. Por lo general lápiz y papel hay en todas las casa pero te voy a pedir que el papel no sea uno cualquiera ya que va a ser tu Diana de enfoque. En él vas a escribir 3 objetivos (del ámbito que quieras) que desees lograr y cuándo quieres lograrlos, así que, busca un papel que te guste, rotuladores, o piensa un diseño en el ordenador

Yo voy a utilizar mandalas con el centro en blanco para poner mi objetivo. Te dejo una búsqueda por si te ayuda

Una vez tengas los tres objetivos y el papel, busca un objeto que al mirarlo o tocarlo, te recuerde a tu Artemisa, tus objetivos, y te ayude a no perderte. Puedes inspirarte en el Sinsajo de Katniss o en cualquier otro objeto. Puedes llevarlo puesto o no, tenerlo en casa, en la cartera, en el móvil… pero llévalo contigo de alguna forma para que te recuerde tus objetivos

Busca una semilla de árbol o flor y plántala. Como símbolo de la primavera que llega, brotará de la tierra si la cuidas y te enfocas en que florezca, lo que reforzará tu vínculo con la perseverancia y el enfoque en un objetivo concreto

Pon tus mandalas y la foto de tu Artemisa en un lugar en el que puedas verlas y puedar ir y quedarte un rato meditando o simplemente tranquila y a solas. Cuando estés en ese lugar, siente la fuerza de Ostara abriéndose paso y dando vida desde el centro de la Tierra, busca en tu interior esa semilla que brota y que te lleva a tus objetivos. Puedes meditar si lo deseas o utilizar una música que te inspire y conectar con esa visión y emoción que hay dentro de ti.

Hazlo al menos una vez al día, de forma consciente y poniendo la intención de llegar a tu objetivo, y por supuesto, ¡cuéntame qué tal te va!